Un jardín maternal... y faro de esperanza


Diario La Nación – Sección Sociedad - Por Teodelina Basavilbaso

La inauguración del jardín maternal Virgen de Itatí a principios de 2011, por parte de los curas villeros, muestra la mejor cara de la villa 1-11-14 del Bajo Flores. Su obra refleja todo lo que se puede lograr en un contexto de marginación cuando la voluntad y el esfuerzo van de la mano. Además, este año sumaron otro éxito, al incorporar la sala de 5. Hoy en día ya son más de 60 los niños de la villa de entre dos y cinco años que asisten al jardín. La iniciativa surgió a partir de los pedidos de los vecinos por falta de vacantes en otras instituciones de la zona y logró  materializarse gracias al empeño conjunto de toda la comunidad, que organizó actividades y rifas para recolectar dinero, de aportes privados y del apoyo del arzobispado de Buenos Aires. Gustavo Carrara, párroco de la iglesia Santa María Madre del Pueblo, explica que este proyecto es preventivo, ya que genera aportes reales para que los niños no caigan en la exclusión. La institución, que busca brindar contención desde temprana edad y responder a la inquietud de los padres que no tienen dónde dejar a sus hijos cuando van a trabajar, es el segundo de este tipo, ya que los sacerdotes cuentan además con una guardería desde 1971, próxima a la parroquia, en otro sector de la villa.

Comentarios